#ViveelVivero. Y al tercer año de emprender ¿Qué pasa?

Siguiendo con nuestra sección #ViveElVivero, en el que nuestros viveristas irán visitándonos para hablar sobre algún tema relacionado con el mundo del emprendimiento y de los negocios,  vamos a hablar sobre una de las situaciones de las que poca gente habla a la hora de emprender: Lo que ocurre una vez ya has montado tu negocio y ha pasado un poco de tiempo. Es decir, vamos a tratar de desgranar el dicho popular de ‘Lo importante no es llegar sino mantenerse’. Para ello contamos con Zaida Berdión de la empresa QÜENTAS, una asesoría fiscal, laboral y contable para empresas y emprendedores de Valladolid y Madrid.

En estas cinco preguntas, Zaida nos desgrana las refelxiones más importantes para haberse mantenido en pie durante sus tres años de actividad al frente de la asesoría.

Desde nuestro blog, instauramos esta nueva sección #ViveElVivero  Queremos darles voz para que podáis conocer un poco más sobre su experiencia y vivencia al frente de su empresa pero desde un punto de vista que os pueda servir y ayudar. Para ello, nos responderán a cinco preguntas.

¿Qué pasa una vez que has emprendido? Reflexiones al tercer año de emprendimiento.

Una vez que has emprendido y han desaparecido esas mariposas que tenemos todos cuando finalmente nuestro proyecto ve la luz y ya rueda solo, queda la reflexión. Es el momento de analizar los números y de ver en qué fase de mi negocio estoy. Es el momento más importante, ya que es el momento de tomar las decisiones importantes. Llega el momento de ver si somos rentables o si podemos llegar a serlo, de si para crecer o seguir creciendo hay que invertir más dinero, de ver si los números salen o de si por el contrario, tengo que plantearme moverme y salir de mi zona de confort para ganar más cuota de mercado… Para mí, ha sido un punto de inflexión, el momento de sentarse  ver hacia donde quería ir. En nuestro caso, hemos decidido ampliar nuestro mercado y hemos abierto una oficina en Madrid. Esto es como volver a empezar, pero reconozco que me está aportando otra visión diferente.

¿Nos puedes decir cuáles son las 3 reflexiones más importantes que has adquirido después de 3 años como emprendedora?

No sé si puedo hablar de reflexiones, pero he emprendido varias veces, en dos sectores diferentes y he aprendido mucho en estos años. En mi caso, por ejemplo, tengo claro, que sin el apoyo de la gente que me rodea y desde luego sin el apoyo de mi familia, no hubiera podido emprender. Gracias a ellos, hoy tengo un proyecto de futuro. Me ayudan cada día y celebran conmigo cada éxito.

También me quedo, con la reflexión de que en la vida, uno tiene que hacer lo que le gusta y si crees en una idea, hay que darle forma y llevarla a la práctica. Yo tengo la suerte de trabajar en lo que me gusta y aunque hay días que tiraría la toalla, siempre pienso que no sabría hacer otra cosa mejor que lo que hago. Me divierto cada día y aprendo todos los días.

Y por último, aprendí, que nunca puedes montar tu empresa pensando en cuantos amigos tienes que pueden ser clientes tuyos o cuantas subvenciones vas a cobrar. Esto último se lo repito bastante a mis clientes, porque es lo que más me dicen. Los amigos y subvenciones, si llegan mejor, pero hay que intentar hacer tus números sin ellos.

 Echando la vista atrás, si tuvieses que cambiar algo de estos tres años profesionales como autónoma, ¿Qué cambiarías?

Creo que nada. Si volviera a empezar, lo haría igual. De cada experiencia he aprendido algo y eso me ha servido para ser hoy quien soy como persona. Con mis cosas buenas y malas. Aprendo de las experiencias negativas, porque me enseñan cómo no tengo hacer las cosas. Mi padre siempre dice que para atrás no se mira, ni para coger impulso y eso lo intento aplicar cada día en todas las facetas de mi vida.

Desde tu opinión, ¿Cuáles son los pilares que han hecho que QÜENTAS se haya consolidado dentro del mundo de las asesorías fiscales y laborales? ¿Qué características ha de tener un negocio para no desaparecer?

En Qüentas, valoramos mucho al cliente, tenemos claro que sin él, no somos nada. Creemos que cada persona y negocio es diferente. No me gustan las cosas genéricas y trato de dar un servicio personalizado a cada uno. Me gusta preocuparme de mis clientes, de que lleven las cosas bien, de que entiendan lo que estamos haciendo y sobre todo, valoro mucho la confianza que tienen en mí y mi equipo. Me gusta mi trabajo y trato de reflejarlo en el servicio que damos. Nos gustan las cosas bien hechas y tratamos a todas las empresas como si fueran nuestras.

También tengo claro, que una empresa es la gente que trabaja en ella. El corazón de la empresa, lo forman sus trabajadores. Tienes que transmitir a la gente que trabaja contigo, cuales son los principios básicos de tu empresa y que lo más importante es el cliente. En eso, yo he tenido suerte, porque no podría haber elegido mejor a mi equipo. Ellas forman parte de Qüentas y les doy las gracias por el increíble trabajo que hacen cada día.

Valorar al cliente y tus trabajadores, son dos pilares básicos que nadie puede olvidar.

Para los emprendedores que están empezando a día de hoy. Desde tu punto de vista, ¿Qué es lo más importante para hacer cumplir el lema de ‘Lo importante no es llegar sino mantenerse’?

Pues creo que hay que saber decir hasta aquí he llegado. Cuando montas un negocio, es parte de ti, lo vives todo con mucha intensidad y muchas veces cuesta darse cuenta de que igual hay que hacer un cambio. Muchos cometemos el error de acomodarnos un nuestra zona de confort. Es importante después de nuestro primer año, sentarse y analizar bien los números. Para mí lo importante es crecer todos los años, aunque sea poco, pero crecer. También hay que fijarse en la rentabilidad, si tu empresa no es rentable, hay que analizar cuál es el problema y tratar de solucionarlo. Si no se puede, hay que ser prácticos y tomar decisiones. No hay que perder de vista los números nunca.

¿En qué te ha ayudado el Vivero de Empresa a la hora continuar tu negocio durante estos 3 años?

El vivero me ha permitido emprender, ya que supone un ahorro en costes importante.  Cuando empiezas, no sabes cómo te va a ir, nos sabes si saldrás adelante y poderte instalar en una oficina a un coste reducido, ayuda mucho. Además en mi caso, algunos compañeros viveristas son mis clientes. Reconozco que después de tres años, me siento como en casa. He conocido a mucha gente e incluso con algunas empresas, hemos colaborado.  Para mí ha sido importante en mi crecimiento como empresa.

Esperemos que haya sido de vuestro interés.

¿Queréis conocer a Zaida? ¡Ella misma os cuenta quien es!

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